La amabilidad

La amabilidad

La amabilidad hace sentir bien a quien la práctica, porque habla de nosotros mismos. No puedo ser amable conmigo y desagradable con los demás y estar en equilibrio… sin duda, podemos poner en práctica la amabilidad en el trato con nuestro entorno más cercano. Así como tratamos a nuestros hijos, padres y abuelas, así trataremos a  todos los hijos, padres y abuelas del mundo.

Somos los únicos responsables de generar un entorno amable. Anular los pensamientos desagradables y decidir en un instante ser armonioso con cada situación es una tarea de todos los días. Si deseamos ser mejores personas, dediquemos tiempo cada día para alinear nuestros pensamientos con nuestros deseos, poniéndole más bondad a cada acción desde la consciencia de crear un entorno cada vez más amable… es tu granito de arena con el mundo. El universo cooperará dándote más y más de esa bondad. La herramienta más importante para estar equilibrado  es saber que somos responsables de lo que soñamos que debe ser nuestra vida y las acciones diarias que alejan esta realidad de tus sueños. Podemos crear una energía mental que nos alinee con el entorno que deseamos… así de poderosa es nuestra mente. ¡A trabajar!

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